Mi historia

Mi historia XIII

XIII

De ese día recuerdo cosas, salteadas.

Hablé con un amigo que vino a verme, me dijo que lo de la punción..no olía bien. Le dije que sí, estaba de acuerdo. Aunque no me hacía idea del alcance real que iba a tener aquello, ni por asomo. Determinadas pruebas te dan indicadores que lo que están buscando o en este caso, confirmando. Él ya lo sabía, tenía una amiga.

  Día de familia en el hospital. Pasó la médica como al medio día y le pregunté, me dijo que aún no lo sabían, pero a estas alturas ya se lo suficiente como para saber, y sabía, que había más de lo que ella decía.

 Había oído a alguien comentar que cuando hubiera sitio en hematología me subían a planta, pero… ¿si sólo es anemia, para qué me van a ingresar arriba? ¿Cuánto tiempo me iba a quedar en el hospital?

 Así que le dije que para esa hora ya tenían que tener resultados, que me lo habían dicho cuando me hicieron la punción. La doctora me dijo que tenían que verificar el resultado, lo que da a entender que ya obtuvieron uno y no lo quería compartir conmigo hasta que no repitieran las pruebas. Como vi que no me lo iba a decir seguí hablando con ella, no recuerdo bien cual fue la conversación pero derivó en que yo le pregunté algo y ella respondió que me iba a quedar un tiempo. Zas, te cacé. Se dio cuenta y su gesto cambió, entonces le pregunté, ¿Cuánto tiempo?, como un mes, dijo. Tengo difusas mis palabras y el orden, pero esas dos frases salieron de su boca, seguro.

La tarde con la familia pasó algo tensa. Diversidad de opiniones en cuanto a los medios con los que tratarme la anemia y dudas sobre lo que podía ser. Yo enfadada por no saber y comentando la información sacada y mis conclusiones. Había algo y pensaban tenerme allí un mes. Bronca con casi todos, porque: no oirías bien, porque parece que quieres estar enferma, no digas eso, que no, de dónde los sacaste y un largo etcétera.

 Por otro lado, desde el día del ingreso, con las transfusiones, había mejorado cada vez más. Comía mejor, se habían ido los chirridos de los oídos, no me mareaba, y aunque estaba débil, me encontraba genial. Lo que hacía también extraño pensar que tuviera que quedarme más tiempo en el hospital. 

Rebe&Miau Hospital

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